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El rastro de migas de pan entre Barcelona y Madrid 5:04 Lena: A ver, pero fíjate en esto, porque Jon no empieza de la nada. Él tiene la ayuda de la gente de la revista, ¿no? Mencionaste a una tal Carmina y a Elsa.
5:13 Miles: Sí, Elsa es la recepcionista, muy amiga suya, y Carmina es la secretaria que le ayuda a localizar a la familia. Lo primero que descubre Jon es que a Vania le queda una tía, Luisa Cadafalch. Y fíjate que este encuentro es súper tenso. Jon va a verla de improviso a su casa en Barcelona porque sabe que, si pide cita, la mujer le va a decir que no. Luisa es hermética, desconfiada, una señora de 65 años que vive sola y que no quiere saber nada de la prensa que, según ella, tanto daño le hizo a su sobrina.
5:46 Lena: Claro, es que imagínate, después de diez años viene un chico joven a remover el dolor. Pero Jon tiene carisma, ¿no? He leído que es muy directo pero entrañable en las entrevistas. Logra que Luisa suelte algo, aunque sea poco.
5:59 Miles: Sí, logra que ella le hable un poco, pero Luisa es muy cautelosa. El dato de oro que saca de ahí es que Vania tenía una persona de total confianza, una criada que era casi como una madre para ella. Pero antes de llegar a esa mujer, Jon necesita entender el cambio físico de Vania. Por eso contacta con Carlos Sanromán. Esto es un punto clave para el examen, Lena. Sanromán fue el fotógrafo que le hizo la primera sesión a Vania y el que la catapultó a la fama.
6:27 Lena: Ah, claro, el que tiene el estudio ese tipo ático, todo caótico y lleno de objetos de atrezzo. Me suena haber leído la descripción de ese lugar. Pero lo importante de esa entrevista es lo que él dice sobre la salud de Vania, ¿verdad?
6:42 Miles: Eso es lo que más le importa al autor transmitir. Sanromán le asegura a Jon que, cuando Vania empezó, no era anoréxica. Era una chica sana, guapa, con luz. Lo que pasa es que la industria, la competencia y esa necesidad de ser "de alambre" para encajar en los cánones de Jean Claude Pleyel, que era el dueño de las agencias en Francia, la fueron empujando al abismo. Pleyel es como el villano en la sombra aquí. Él no solo las quería delgadas, sino que las introdujo en el mundo de las drogas y el vicio.
7:14 Lena: O sea, que la anorexia no fue algo que ellas eligieran, sino una imposición del entorno. Y Jon, mientras procesa todo esto, se va a Madrid a buscar al padre de Vania, ¿no? Pero eso resulta ser un callejón sin salida total.
7:28 Miles: Totalmente. El padre no sabe nada, se desentendió de ella hace siglos. Es un personaje que solo sirve para recalcar la soledad en la que creció Vania después de que su madre muriera de cáncer de mama. Fíjate que el patrón se repite: abandono, pérdida y luego una fama que te exige dejar de comer. Jon también busca a los exnovios, como Tomás Fernández, su primer amor, o Nando Iturralde. Nando es interesante porque le confiesa a Jon que la amaba de verdad, pero que la relación era imposible por el carácter que se le puso a ella debido a la presión del modelaje. Vania se volvió irascible, inestable.
8:09 Lena: Qué triste, Miles. Al final, cuanto más investiga Jon, más se da cuenta de que Vania no desapareció por capricho, sino por pura supervivencia. Pero hay algo que me intriga de la estructura de la novela, y es que mientras él está en este torbellino de viajes, aparece Sofía. Ella es como el contrapunto, ¿no?
8:29 Miles: Tal cual. Sofía es una modelo de 19 años que Jon conoce en el estudio de Sanromán. Es morena, guapa, y está intentando hacerse un hueco en ese mundo. Su relación con Jon va creciendo a medida que él viaja. Ella representa la ilusión del que empieza, pero también la realidad de que muchísimas modelos nunca llegan a ser *top*. Jon, que ya está viendo las costuras sucias del negocio, intenta ayudarla y hasta le consigue un hueco en *Zonas Interiores*. Es como si Jon intentara salvar a Sofía de terminar como las *Wire-Girls*.