3
La desaparición del Eros y el amor en tiempos de Tinder 5:13 Jackson: A ver, Eli, pero fíjate en esto que dice Han sobre el amor, porque eso sí que me dejó helado. Dice que el Eros, o sea, el deseo de verdad, está en agonía. Y yo pensaba: "pero si nunca ha habido tanto acceso al sexo o a conocer gente con las apps". Pero él dice que eso es precisamente lo que lo está matando.
5:35 Eli: O sea, lo que pasa es que hemos confundido el Eros con la pornografía. Y ojo, no solo hablo de vídeos, sino de esa actitud de querer que todo sea inmediato, visible y consumible. Han explica que para que haya amor, tiene que haber un "otro" que sea inalcanzable, que tenga un misterio. Pero hoy en día, con la transparencia digital, queremos "consumir" a la otra persona como si fuera un producto de Amazon. Leemos su perfil, miramos sus fotos y si no nos encaja en nuestro narcisismo, pues "swipe" a la izquierda y a otra cosa.
6:07 Jackson: Claro, y además, fijate que él menciona que el amor de verdad es un acto de riesgo. Es entregarse a alguien que te puede herir porque es diferente a ti. Pero la sociedad del rendimiento odia el riesgo. Queremos un amor "seguro", un amor que no duela, como en esa novela de "50 sombras de Grey" que cita Han, donde los protagonistas firman un contrato para que nada se salga de control.
6:32 Eli: Eso sí que no me lo esperaba, que citara esa novela, pero oye, tiene sentido. Es el amor como transacción. Han dice que en la era del rendimiento, el sexo se convierte en una función más de la productividad. "Tengo que rendir en la cama", "tengo que tener un cuerpo de exposición". Al final, el cuerpo se vuelve una mercancía y el otro se fragmenta en "objetos sexuales parciales". Ya no amas a una persona, consumes una imagen.
6:59 Jackson: O sea, al final del día, el narcisismo nos deja solos. Lei por ahí que Han dice que el deseo solo existe en la "falta", en lo que no tenemos. Pero si todo está disponible a un clic, el deseo se agota. Es como si estuviéramos empachados de imágenes pero hambrientos de encuentros de verdad. Por eso dice que el Eros es una fuerza revolucionaria, porque es lo único que nos puede sacar de nuestro propio "yo".
7:28 Eli: Exacto, Jackson. El Eros nos descentra. Te hace ver el mundo desde la perspectiva de otra persona, y eso hoy en día es casi un milagro. Fíjate que en la sociedad paliativa en la que vivimos, donde nadie quiere sufrir, el amor se vuelve imposible porque amar implica la posibilidad de sufrir. Preferimos quedarnos en nuestra zona de confort, dándonos "likes" a nosotros mismos frente al espejo digital.
7:51 Jackson: Oye, pues es que si lo piensas, la hipercomunicación en la que vivimos en realidad es una forma de aislamiento. Hablamos mucho pero nos comunicamos poco porque solo buscamos el eco de nuestras propias ideas. Han dice que el enjambre digital no tiene alma, no tiene un "nosotros". Son solo voces solitarias haciendo ruido.
8:14 Eli: Y fíjate en la diferencia con el pensamiento. Han dice que la agonía del Eros es también la agonía del pensamiento, porque pensar de verdad requiere ese impulso erótico hacia lo que no entendemos, hacia lo que es diferente. Si solo buscamos lo que ya conocemos, dejamos de pensar y empezamos a calcular. El cerebro se vuelve un procesador de datos en lugar de un órgano que crea sentido.
8:37 Jackson: No me digas... o sea que para aprender de Byung-Chul Han y su "amarga existencia", lo primero es reconocer que esa amargura viene de estar demasiado llenos de nosotros mismos. Que necesitamos ese vacío, ese misterio del otro para volver a sentirnos vivos.
4:30 Eli: Tal cual. En pocas palabras: necesitamos recuperar el derecho a ser vulnerables. Porque en un mundo donde todos tenemos que ser superhéroes de la productividad, admitir que necesitamos al otro es el acto de rebeldía más grande que existe.