Tras un divorcio, las deudas compartidas generan conflictos legales. Jackson y Nia analizan la responsabilidad solidaria para recuperar tu control.

La responsabilidad compartida no significa responsabilidad eterna ni ciega; el objetivo no es solo dejar de pagar, sino cerrar una etapa para que el dinero deje de ser un ancla en el pasado y pase a ser un recurso para tu propio futuro.
Soy Raul, me digo si es de mi ex hace un año teníamos una cuenta de los que se debe la construcción de una cerca para la casa que ella se quedó también una deuda del área que la yo la ha estado pagando, pero lo último se lo quitaron a ella de un crédito que le habían dado ahora. Yo le estoy pagando a ella $800 al mes por algo que ella también considero que era responsable que fue durante el matrimonio, sólo quiero saber si yo estarle dando ese dinero mensual para pagar esa deuda es lo


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Nia: Oye, Jackson, fíjate que el otro día estaba hablando con un amigo, Raúl, y me dejó pensando en lo enredado que se vuelve el dinero tras un divorcio. Resulta que lleva un año pagándole 800 dólares al mes a su ex por una cerca que construyeron en la casa donde ella se quedó y por una deuda de una tarjeta que ella terminó pagando con un crédito. Él siente que es lo justo porque se hizo durante el matrimonio, pero ahora le asalta la duda de si realmente le corresponde seguir soltando esa plata.
Jackson: Es que ese es el gran dilema, Nia. Mucha gente cree que si la deuda está a nombre de uno o si el juez dijo algo en el divorcio, ya está todo escrito en piedra. Pero la realidad legal es otra. Lo primero que hay que entender es que, en un matrimonio bajo sociedad de gananciales, las deudas contraídas para beneficio de la familia se presumen sociales, o sea, de los dos.
Nia: Claro, y ahí está el detalle, porque si esa cerca se hizo para la casa familiar, pues suena a que ambos son responsables. Pero lo que me vuela la cabeza es eso de la "responsabilidad solidaria" con los bancos que leí por ahí; al banco le da igual lo que diga tu sentencia de divorcio, ellos van a cobrarle al que sea.
Jackson: Tal cual, el banco no fue parte de tu divorcio. Si Raúl y su ex firmaron juntos, para la entidad la deuda es de ambos al cien por ciento. Lo curioso es que, aunque él sienta que "debe" pagar, hay mecanismos como la acción de reembolso si termina asumiendo más de lo que le toca según la ley. Para entender esto bien, hay que empezar por distinguir qué deudas son realmente de la pareja y cuáles son personales.